Donald Trump se ha comprometido a emprender acciones legales contra lo que describe como un monopolio agresivo dentro de la industria del procesamiento de carne. La medida tiene como objetivo restar poder a las grandes corporaciones y devolverlo a los productores individuales.
Como parte de esta iniciativa, se ha presentado una propuesta para permitir que los ganaderos y agricultores procesen sus propios animales. Sin embargo, este plan ya ha encontrado resistencia por parte de diversos grupos agrícolas.
Según Food Dive, los críticos están preocupados principalmente por que dicho cambio pueda comprometer los estándares de seguridad alimentaria. Estos grupos sostienen que la eliminación de la supervisión centralizada durante el procesamiento podría aumentar los riesgos para la salud.