Pruebas alimentarias recientes realizadas en toda Escocia han puesto de relieve la preocupación por la contaminación microbiana y la sustitución de carnes. Aunque los niveles generales de cumplimiento siguen siendo elevados, los resultados indican fallos específicos en las normas de seguridad alimentaria y de etiquetado.
Según Food Safety News, el plan de muestreo anual está financiado por Food Standards Scotland y es llevado a cabo por laboratorios de analistas públicos y autoridades locales para supervisar la calidad de los alimentos en el mercado.