Las retiradas de productos alimentarios son cada vez menos frecuentes, pero mucho más costosas. Según Food Industry Executive, las retiradas de alimentos de la FDA disminuyeron un 10,3 % en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, el número de unidades afectadas por estas retiradas casi se duplicó durante el mismo periodo.
El impacto financiero de estos incidentes a mayor escala es contundente. Un ejemplo específico destacado en el informe es una retirada relacionada con fragmentos de vidrio de Ajinomoto Foods North America, que provocó una pérdida de 37 millones de libras.