Dos hombres de unos 50 años han sido imputados en Noruega tras la venta de salmón de piscifactoría que fue considerado no apto para el consumo humano. Ambos individuos ocupaban cargos directivos en la empresa Pure Norwegian Seafood.
Según Food Safety News, la acción legal incluye tanto multas como cargos penales relacionados con la distribución del pescado que no cumplía con los estándares de calidad.