El presidente Trump ha anunciado su intención de otorgar a los agricultores y ganaderos el derecho a procesar sus propios alimentos. En una publicación en Truth Social, el presidente describió a las cuatro empresas procesadoras de carne más grandes como un monopolio, sugiriendo que la descentralización del sacrificio beneficiaría a los productores.
Sin embargo, la propuesta ha suscitado críticas entre los expertos en salud. Según Food Safety News, existe la preocupación de que la eliminación de los requisitos de inspección federales pueda provocar un resurgimiento de la E. coli en las hamburguesas, un problema que anteriormente se había mitigado gracias a una supervisión estricta.