Yuta Katsuyama se mudó de Japón a Chicago hace ocho años para seguir estudios de posgrado. Aunque muchos podrían perder sushi o ramen, Katsuyama se encontró anhelando onigiri, la clásica bola de arroz japonesa.
Según The Spoon, este antojo personal le inspiró a construir un negocio de alimentos dedicado a la merienda. Su empresa pretende introducir el auténtico sabor de onigiri a una audiencia más amplia en los Estados Unidos.