Las autoridades sanitarias de Francia han vinculado los recientes brotes de Cryptosporidium al consumo de lechuga y queso contaminados. El parásito provoca enfermedades gastrointestinales y ha afectado a varias personas en toda la región.
Según un informe de Food Safety News, la investigación se centró en estos alimentos específicos para determinar cómo se produjo la contaminación. Actualmente se están llevando a cabo esfuerzos para evitar que el parásito se siga propagando a través de la cadena de suministro alimentaria.