Muchos productores de alimentos están descubriendo que el coste real de la preparación para las auditorías va mucho más allá de la auditoría en sí. La dependencia de hojas de cálculo y registros en papel para gestionar el cumplimiento de Safe Quality Food (SQF) está consumiendo enormes cantidades de tiempo y recursos operativos.
Según un informe de Food Industry Executive, estos métodos tradicionales suelen generar gastos ocultos para las organizaciones. La gestión manual de los datos de cumplimiento puede provocar ineficiencias que afectan a la productividad general de una planta de fabricación.